El precio de negarse a sí mismo.

Al hablar de autoestima me encuentro con varios conceptos trillados que incluyen no solo el imago superficial de felicidad sino también la seriedad de querer trasmitir esos conceptos y más aún la intención de lo que se supone implica una buena y sana autoestima.

A lo largo del desarrollo desde el nacimiento pasando por la concepción de los primeros indicios de la formación de autoconcepto, el reajuste de la percepción externa y la interna, la adaptación a un sistema preestablecido en el cual tienes que buscar encajar o adaptarte de lo contrario este mismo sistema se encargará de definirte y relegarte a aquello que creen mereces.

Si te sumerges en un sistema que replica, que crea leyes, normas y medios de convivencia basados en un modelo particular, promoviendo a toda costa la imitación, y no hablo de las habilidades de el área pre-frontal del cerebro, o de las neuronas espejo, va más allá de una simple practica de prueba y error para adaptarnos al ambiente que nos rodea, va más allá de ese instinto primitivo que nos protege del depredador permitiendo que podamos imitar para pasar desapercibidos.

Partiendo de este hecho podemos tener una idea del ambiente "propicio" y de como este permite se desarrolle el potencial humano.



Comentarios